En esta segunda entrega sobre la poesía árabe contemporánea hemos de destacar a poetas cuyas obras son más difíciles de encontrar o cuya obra traducida se encuentra desperdigada por los laberintos de la red, si bien no por ello resulta menos importante.
La poesía procedente de Irak ha marcado un antes y un después en la construcción lírica de los últimos tiempos. El verso libre, según numerosas fuentes, surgió con los poetas iraquíes Al-Sayab, Nazib Al-Malaika y Abd al-Wahab al Bayati, quienes prepararon el camino para revolucionar la poesía árabe. Nizar Kabani, del que ya hemos hablado, expresó en una ocasión que “Irak es el centro del mundo poético (…) Irak es el padre de todas las descendencias poéticas…en una sola palabra, es el Adán poético, y todos nosotros somos sus hijos o bien sus nietos. La mayoría de los poetas iraquíes no pudieron publicar sus obras hasta que se exiliaron, allá por el 1991. Como señala Abdul Hadi, “se observa en la mayoría de la poesía iraquí hoy su cuidado por la lengua, la densidad de sus símbolos y su preocupación por los grandes temas que nos atañen. En la última poesía iraquí encontramos la diversidad y la persistencia de temas como la eternidad, la muerte, los nexos entre el amor y la guerra, la patria y el exilio, la memoria y los sueños eternos de la humanidad”.
Entre los numerosos poetas iraquíes influyentes tres son los nombres que va a destacar este artículo: Adnan el-Sayegh, Al-Miriby el propio Abdul Hadi. El primero ha publicado 8 poemarios, entre ellos el bien conocido Bajo un cielo extranjero (1994), libro de poemas dominado por el sentido trágico de la existencia, el amor delirante y el dolor prolongado desde el comienzo de la civilización iraquí hasta el exilio. Esta obra queda como testimonio de las vicisitudes del pueblo iraquí a lo largo de su historia. Junto a el-Sayegh encontramos a Al-Miriby quien en su poemario El privado de la rosa ofrece algunas imágenes sobre Dalí y Miró, lo cual lo hace especialmente interesante para los lectores españoles. En su obra Al-Mirybi destaca también por el intento de dotar a su poesía de una experamentalidad propia de las vanguardias europeas e hispanoamericanas. Queda por citar a Abdul Hadi, nacido en Bagdad en 1968 y residente en Madrid desde 1993. Desde 1997 codirige la revista a ALWAH, única revista cultural en lengua árabe en el territorio español. Tiene además textos publicados en español bajo el título Peces muertos (Fumarola, Madrid, 2002) y es traductor al árabe de numerosos poetas españoles e hispanoamericanos.
Desde el exilio saharaui nos llegan también excelentes poetas. La Generación de la amistad es un extraordinario ejemplo de activismo literario. Compuesta por Mohamed Ali, Mohamed Salem, Zahra Hasnui, Limam Boicha, Ali Salem, Bahia Mahmud, Chejdan Mahmud, Saleh Abdalahi y Luali Lehsen constituyen un extraordinario conjunto de voces por la memoria. Afortunadamente son ya muchos los foros y las publicaciones donde podemos encontrarles porque sus textos son, además de combativos, ejemplos de belleza sobre el desierto y la desolación. Algunas de estas publicaciones son imprescindibles y fácilmente encontrables, así Bubisher: poesía saharaui contemporánea (ed. Puentepalo, Las Palmas de Gran Canaria) o Añoranza, un extraordinario libro publicado por la Associació de Amics i Amigues del Poble Saharaui de les Illes Balears.
Desde Bahrain nos llega la voz de Ali Al-Jallawi, nacido en Manama en 1975. Defensor de los derechos humanos en su país, ha sido encarcelado en numerosas ocasiones. Su poesía invoca la tradición mística musulmana, sin dejar de tomar aliento e inspiración en la cotidianidad. En su página Web www.jallawi.org podemos leer algunos de sus textos traducidos al castellano y al inglés, disfrutar de su biobibliografía y saber algo más de este poeta joven e imprescindible.
Marruecos también ejerce una notable influencia en la poesía árabe contemporánea. Otorga nombres importantes al conjunto y, sobre todo, realiza una encomiable labor traductora, plasmada no solo en numerosas publicaciones sino también en festivales y otros eventos. Entre estas actividades destacan los que organiza la muy importante Casa de la Poesía de Marruecos. Hassan el Ouzanni (Marruecos, 1970) es miembro de la Directiva de esta Casa de la Poesía y pertenece a la Unión de Escritores de Marruecos. Su libro Trust, publicado en Rabat en 1997, es considerado por la crítica como uno de los principales de la creación árabe contemporánea. Más conocido es Mohamed Maimuni, nacido en Xauen en 1936 y anticipador de lo que es hoy la poesía marroquí moderna. Sensible a la poesía española por el Norte y a la francesa por el Sur, Mohamed cuestiona sus señas de identidad explorando un nuevo lenguaje y nuevas vías dentro del imaginario. Su obra poética ha sido reunida y publicada en el 2002 por el Ministerio de Cultura de Marruecos en dos volúmenes, hecho que ha significado su consagración. Sus textos no dejan de lado las problemáticas actuales del pueblo marroquí y, precisamente, uno de sus poemas más conocidos nos habla de la inmigración:
“Llenan el estrecho arroyos
Del sudor de la tierra
Y Tetuán, a la espera del ahogado
Hila aljuba de viento
Y guisa piedras para sus hijos”
(Del poema “elegía de las gaviotas, a la juventud tragada por las olas del Estrecho por soñar con un fin del tiempo de los laberintos”
Como hemos podido observar siquiera a través de unos mínimos ejemplos, la poesía árabe es una realidad compleja, poliédrica, en constante estado de actualización. Igual que su sociedad. Esperemos que, a través de su poesía, de sus distintas voces, pueda apreciarse su diversidad, su riqueza, frente a la progresiva igualación deformante.