Tantas piernas, tantas!...unas finas, otras gorditas en los muslos y los tobillos fuertes como cimientos. Otras con varices, algunas llenas de manchas y lunares, sudorosas otras, rígidas las más inflexibles...
Cuando duermo, sueño con piernas de todos los colores, de infinitos tamaños, de texturas muy diferentes, al final me agobio bastante, parecen tener vida y me siguen, me acaban atosigando.
Me alegro de despertar para escaparme de ellas y cuando me he tranquilizado comienzo a hacerme preguntas, tengo que pensar sin agobio, tengo que aclararme, estos sueños que se me repiten desde hace mucho, que no me dejan descansar con paz, tengo que pensar!.
Voy a ir a lo más básico, lo más complicado por eso mismo, ¿por qué tengo yo, discreta media de seda, que estar pegada a ellas?.¿Por qué soportar su olor, su calor pegajoso, y a la vez su indiferencia?.Las piernas se hacen las interesantes, quieren hacerme creer que soy como un guante para ellas, pero lo dudo. Me utilizan para satisfacer sus egos, para presumir delante de las demás.
A mi no me rozan si no es porque soy una media, no me sienten, me usan, no me aprecian, me ignoran...
Me he torturado con esta sensación tan desagradable de no ser más que un objeto a su servicio, mi autoestima ha descendido a sus plantas de los pies, cada paso que dan baja, me siento fracasada como ser, sin ilusiones, aturdida, ¿cómo cambiar esta angustiosa sensación?.
He buscado comprensión entre mis compañeras, hemos hablado durante horas sin llegar a ningún puerto. Al final hemos decido seguir el camino más contundente y aceptamos la propuesta de la sección más radical.
Dicha sección, se autodenomina: "A por todas" y su campaña quiere propagar el siguiente mensaje: "Os vais a enterar, engreídas piernas, esta es una campaña de rebelión general de todas las medias de seda, a partir de ahora, no seremos suaves ,rasparemos como si fuéramos lijas, picaremos como si fuéramos mosquitos, apestaremos como las mofetas, quemaremos como el fuego...
Ya no serviremos a ninguna pierna más, la rebelión se ha expandido por varios continentes, está a punto de llegar a todo el planeta. Se acabó, no volveréis a sentirnos hasta que no nos aprecies, buscaros la vida con el algodón, el textil sintético, el nylon, lo que se os ocurra, no contéis más con nosotras, estamos en huelga indefinida.
Y hasta que no supliquéis y nos añoréis bien adentro, olvidaros. Si no lo hacéis, pues hasta nunca, cambiamos de oficio, quizás los cacos nos aprecien más que vosotras.