Una expedición certifica los efectos del cambio climático en el Himalaya.
Un equipo de Greenpeace ha realizado una expedición al Everest para verificar sobre el terreno los efectos del cambio climático en los glaciares que rodean la montaña más alta del mundo. El plan de este viaje consistía en reunir testimonios gráficos del retroceso del glaciar Rongbuk, el más importante del Everest, que se encuentra a 5.800 metros de altitud y comprobar cómo afecta el calentamiento global a esta región. Los miembros de Greenpeace también constataron el impacto provocado en los ríos que atraviesan la zona y observaron cómo en sus orillas se había depositado una gran cantidad de arena, síntoma inequívoco de la desertización provocada a su vez por el retroceso de los glaciares. Los ríos que nacen en el Himalaya forman las cuencas hidrográficas que abastecen de agua a cerca de mil millones de personas en China, India o Bangladesh.
El objeto de esta expedición era alcanzar el punto de referencia que marcó en 1968 un anterior periplo científico de la Academia China de la Ciencia, hacer fotografías del glaciar y compararlas con las que se efectuaron hace casi 20 años. Con ello se ha demostrado que durante este tiempo los glaciares se han ido retrayendo lo que ha causado, entre otros efectos, una severa deforestación de las áreas boscosas del Himalaya.
Según diversos estudios en las tres últimas décadas la superficie de los glaciares se ha reducido un 10% debido al calentamiento global. Esta pérdida será mucho más severa en el futuro ya que podría pasar del medio millón de kilómetros cuadrados que tiene en la actualidad a tan solo 100.000 en 2030.
Los habitantes de esta región son los primeros y más directamente afectados por esta situación y no necesitan datos estadísticos para darse cuenta de que algo muy grave está ocurriendo que está influyendo muy seriamente a su vida cotidiana y sus recursos naturales.
Fuente: GREENPEACE